🪄 Cómo nació el Estudio de Ilusionismo (y por qué es mucho más que un local)
Resumen:
Todo comenzó con una simple necesidad: tener un lugar donde ensayar. Pero esa pequeña idea se convirtió en algo mucho más grande. Así nació el Estudio de Ilusionismo: un espacio para aprender magia, crear, compartir y vivir el arte como forma de vida. Hoy te cuento cómo surgió y por qué es tan especial.
Las ideas que no se van
¿Sabes esas ideas que se te meten en la cabeza poco a poco?
Primero como una semilla, una tontería que dices al pasar.
Y de repente… ya no puedes quitártela de encima.
Así empezó todo.
Yo solo necesitaba un sitio donde ensayar. Nada más.
Pero claro, si ya tengo un local… ¿por qué no montar una escuela?
Una escuela… distinta
No una escuela cualquiera.
Una en la que se enseñe algo más que trucos.
Una escuela donde se enseñe a ser artista.
A pensar con libertad. A compartir.
A vivir la magia como la vivo yo: como una forma de vida que te atrapa.
Cuando enseñas con la cabeza y con el corazón, algo distinto pasa.
Y eso es lo que intento: facilitar el camino a quienes vienen detrás.
Compartir lo que sé, desde lo que he vivido.
No darles el trabajo hecho.
Sino ayudarles a entender, a equivocarse, a aprender.
Mucho más que una escuela
Así nació la escuela.
Pero esto… esto ya no es solo una escuela.
Es un lugar para aprender, sí.
Pero también para crear, para compartir ideas, para que surjan amistades, sinergias, nuevas rutas.
Un sitio donde estudiar de verdad el ilusionismo.
Y donde conectarlo con otras artes.
Aquí asesoramos a artistas, compartimos experiencias, ayudamos a crecer.
También un espacio para vivir la magia
Y además…
Es un sitio para vivir la magia en directo.
Para que magos y público puedan encontrarse.
Un lugar donde se respira magia, sí. Pero también historia, charlas, creatividad.
Y un día, sin darte cuenta…
Como tantas locuras, un día empezó a tomar forma.
Y otro día, casi sin darte cuenta, estás mirando locales…
Solo por si acaso.
Hasta que lo ves.
Un espacio algo destartalado.
Pero le pones cariño, luz… y mucha magia.
Y cuando te das cuenta de todo lo que has creado, piensas:
✨ Este es mi lugar especial.
Mi refugio.
Y ojalá sea también el de muchos más.
Porque si algo tengo claro es esto:
uno llega más lejos si va acompañado.
¿Está todo terminado?
Pues no.
Quedan cosas por hacer:
– Etiquetar piezas del museo
– Montar la visita guiada
– Añadir ilusiones ópticas
– Fijar la iluminación escénica…
Pero eso es lo bonito.
Este lugar está vivo.
Siempre habrá algo nuevo, un detalle más, una historia distinta.
Igual que cada show.
Este sitio lo vais a llenar vosotros con cada visita, cada idea, cada alumno nuevo.
¿Ha habido problemas? Claro.
– Enchufes que no funcionaban
– La luz que saltaba
– Trámites infinitos (si me sigues en redes, ya conoces mi particular versión de “Astérix y las doce pruebas”… versión Ayuntamiento 😅)
Pero poco a poco… vas tachando cosas de la lista.
Y eso también es mágico.
Ítaca y los caminos que se disfrutan
Hace tiempo le escuché a Ramón Bayés una frase que me cambió la mirada:
“Lo importante no es llegar a Ítaca, sino disfrutar del camino”.
(Y sí, ya sé que Ulises lo pasó un poco mal… pero tuvo sus momentos 😄)
Eso es lo que estoy haciendo: disfrutar del camino.
Con baches, con aprendizajes, sin fracasos.
Y ya me está dando muchos momentos que merecen la pena.
Y estoy seguro de que vendrán muchos más.
Bienvenidos al Estudio de Ilusionismo.
No es solo un lugar. Es una posibilidad.